Glosario del fantasy: los términos que tienes que conocer

El fantasy tiene su propia jerga, y si acabas de empezar es fácil perderse entre chollos, cláusulas y farolillos rojos. Aquí tienes los términos más usados en Biwenger, Comunio y LaLiga Fantasy explicados en una línea, para que no te pierdas en el grupo.

Clasificación y castigos

  • Farolillo rojo: el que va último, el que menos puntúa. El candidato al castigo de la jornada.
  • Colista: lo mismo que farolillo rojo, el último de la tabla.
  • Bote: el dinero común que se junta con las aportaciones de los que pierden.
  • Moroso: el que debe dinero al bote y no lo paga.
  • Rajarse: no cumplir el castigo que te ha tocado.

Fichajes y mercado

  • Chollo: jugador barato que puntúa mucho más de lo que cuesta.
  • Cláusula de rescisión: lo que pagas para fichar a un jugador de otro mánager aunque no esté en venta.
  • Clausulazo: pagar una cláusula alta para robarle la estrella a un rival.
  • Puja: la cantidad que ofreces por un jugador del mercado; se lo lleva la más alta.
  • Subida/bajada de valor: cómo cambia el precio de un jugador según su rendimiento y la demanda.

Puntos y alineación

  • Portería a cero: cuando tu equipo no encaja gol; suma puntos extra a porteros y defensas.
  • Capitán: el jugador cuyos puntos se doblan esa jornada.
  • Diferencial: un jugador que casi nadie tiene; si puntúa, te separa del grupo.
  • Once tipo: tu alineación habitual, la que pones si no hay novedades.
  • Rotación: cuando un entrenador da descanso a un titular; ojo, porque puede dejarte sin puntos.

Otros términos habituales

  • Mánager: cada participante de la liga; tú eres el mánager de tu equipo.
  • Mister: otra forma de llamar al mánager o entrenador; también es el nombre de una app de fantasy.
  • Jornada doble: semana en la que un equipo juega dos partidos y sus jugadores pueden puntuar el doble.

Con estos términos ya puedes seguir cualquier conversación de tu liga sin quedarte fuera. Y si te toca ser el farolillo rojo, al menos sabrás exactamente cómo se llama tu desgracia.