Cómo elegir capitán en tu liga fantasy (y no fallar cada jornada)

La capitanía dobla los puntos de un jugador, así que es la decisión que más pesa cada jornada. Acertar con el capitán es, muchas veces, la diferencia entre ser el líder o acabar de farolillo rojo pagando el bote.

Mira el partido, no solo el nombre

La tentación es capitanear siempre a tu estrella, pero el rival importa tanto como el jugador. Un delantero top contra un equipo que encaja pocos goles rendirá menos que un jugador en forma con un partido asequible en casa. Revisa el calendario: local o visitante, rival de la zona baja y descanso reciente son buenas señales.

Titularidad y minutos garantizados

De poco sirve un capitán que se queda en el banquillo. Antes de cerrar la jornada, comprueba alineaciones probables, sanciones y rotaciones, sobre todo en semanas de dos partidos o competiciones europeas de por medio.

Diferénciate del grupo

Si todos capitanean al mismo, acertar solo te mantiene a la par. Cuando vas por detrás en la clasificación, una capitanía diferencial (un jugador menos evidente con buen partido) es la forma de recuperar terreno. Si vas líder, cubrirte con la opción segura suele ser lo más sensato.

Aprovecha las jornadas dobles

En las semanas en las que un equipo juega dos partidos, su jugador puede puntuar el doble de veces. Si además tu liga dobla los puntos del capitán, capitanear a alguien con jornada doble y buenos rivales es de las jugadas más rentables que existen. Míralo siempre antes de cerrar: una jornada doble bien capitaneada te puede sacar del pozo de un plumazo.

No te comas la cabeza a última hora

Uno de los errores más caros es cambiar el capitán treinta segundos antes del cierre por una corazonada. Casi siempre, la primera elección razonada es la buena. Decide con criterio a principio de semana, ajusta solo si hay una lesión o una novedad real, y no te dejes llevar por el último tuit que hayas leído.

Un método rápido para decidir

Si no quieres complicarte, responde a tres preguntas y capitanea al que más veces diga que sí: ¿juega seguro los 90 minutos?, ¿su rival es asequible y juega en casa?, ¿está en buena racha? Un jugador que cumple los tres es tu capitán; si ninguno lo cumple del todo, tira por el más fiable antes que por el más vistoso.